NUESTRO CUARTEL

 

 

TENEIS UN CUARTEL SEÑERO

AMPLIO, BONITO Y HERMOSO

EN PLAZA MIGUEL ROMERO

EL POETA MANANTERO

MAS PONTANES Y GLORIOSO

 

Así, se expresaba el inolvidable poeta local Antonio Serrano en su Pregón de Semana Santa de 1.976 en un poema dedicado a la Corporación de los Apóstoles  y creo sinceramente que es verdad.  Tenemos un cuartel amplio, bonito y hermoso. Lo de la Plaza ya ha cambiado de nombre, pero eso no viene al caso........

La Córporación de los Apóstoles, ha tenido como otras muchas - diversas casas cuartel a través de los tiempos, pero en ésta actual lleva más de cincuenta años. De todos es conocido que el edificio era un sólido granero, de ahí que se conserven las gruesas paredes de más de un metro de espesor, sus vigas y cuarterones de casa antigua. El cuartel era de alquiler y a finales de los años sesenta, el hermano de Corporación Manuel Morales Quiros la compró y pasaba el recibo correspondiente a la Corporación, con lo cual seguía de alquiler, pero consiguieron que el nuevo dueño hiciera unas magníficas reformas, adaptándolo a los fines de Cuartel propiamente dicho.

En el centro se instaló un "chubesqui" para dar calor a las frías noches de otoño-invierno, pues en aquellas fechas la asistencia era diaria. Junto al chubesqui se charlaba, se jugaba a la ronda o al cinquillo, y el hermano Miguel Leiva secaba el pañuelo húmedo de los numerosos resfriados que pillaba. Muchas eran las personas, que continuamente comentaban cuando veían salir humo  y chispas por el tubo chimenea. "Caramba otra vez tienen comida los apóstoles", creyendo que era la cocina.

Posteriormente la Corporación compró a Manuel Morales el cuartel en la cantidad de doscientas cincuenta mil pesetas y tras pagar cada hermano su parte alícuota, pasamos a ser propietarios en comunidad. En la noche del 21 de Enero de 1.986 se produjo un incendio en el cuartel, debido, según se cree a un brasero que se quedó encendido, se quemaron parcialmente mesas, cuadros, muebles...etc. El presidente en aquel tiempo Joaquín Navarro Berral, logró limpiar de humos y pintar varias veces las paredes hasta conseguir un color blanco o parecido al blanco y restaurar los enseres necesarios para pasar la Cuaresma y Semana Santa de 1.986

Fue la siguiente Directiva, encabezada por su presidente Rafael Chacón Chacón, quien acometió las obras de restauración, instalando un nuevo tejado, dejando a la vista los caballetes, tirantas y cuarterones, eliminando así la escayola y tubos de neón  y en su lugar se instalaron unas artísticas lámparas de forja más apropiadas al nuevo recinto. Se compraron nuevas mesas de las llamadas de lira, con hierros forjados en la parte inferior y sillas a juego con las duelas de madera del zócalo y los marcos que adornan las paredes, incluyéndose en todas las paredes gran número de cuadros con fotografías que se encontraban en el archivo de la Corporación.

En el año 2005, es la nueva Junta Directiva y su presidente Juan M. Granados Morillo, los que restauraron en su totalidad el suelo del salón con hormigón, reformando totalmente las mazmorras sin romper su estética, construyendo todos los aseos nuevos, así como un nuevo aseo adecuado para nuestras mujeres, finalmente se reforzó la línea electrica y se colocaron dos aparatos de aire acondicionado, para el disfrute de todos los hermanos y para poder celebrar nuestras tradicionales juntas de verano.

Lo que no se puede cambiar es el espíritu que alberga el Cuartel de respeto, cariño y hermandad; como dice nuestra divisa "PAX VOBIS", ..... que la paz reine en todos vosotros.

M.M.F.