RECUERDOS...
A LA VIRGEN DE LA GUIA
 
Eres como harina candeal,
pan de pueblo, trigo duro,
viva estampa celestial,
que al ateo más perjuro
con tu imagen maternal
arrancas el amor más puro
más sincero y fraternal
al salir, en clarooscuro,
de tu templo, virginal.
Abres la Semana Santa
con el trono más sencillo
y con tu discreta planta.
Eres la flor del membrillo
cuando un Atao te canta
nervioso como un chiquillo
¡Con esa voz, esa garganta,
que es tu auténtico brillo,
tu figura se agiganta!
Dios en su gran sabiduría
creó estrellas y cielo
un conjunto de armonía
para que cubran tu pelo
como un palio de poesía,
amparo del desconsuelo,
pontana de más alegría,
en este mundo de duelo,
¡Eres, virgen de la guía,
Paloma del más alto vuelo!