RECUERDOS...
NUESTRO PADRE JESUS NAZARENO
 
Necesito de ti, de tu prudencia,
en mi dura, feroz encrucijada.
No resisto yo solo la punzada
de dolor que causa tu carencia.
Necesito de ti, de tu presencia
de la Terrible luz de tu mirada,
esa endrina, ardiente espada,
colmada, Jesús de tu indulgencia
Necesito ver tu imagen pura
y, si tener arrojo ni bravura,
marcharé contigo al infinito.
Necesito tu faz sin amargura
aurora de Diana y calentura
¡Necesito de ti, te necesito!