DIA DE LA CRUZ

Dentro del marco de la Semana Santa Chiquita, la Corporación de los Apóstoles, sale por primera vez en el año 1.969, tras varios años de intención y petición por parte de la Agrupación de Cofradías.

 

Desde este año, que salen por primera vez las figuras de los Apóstoles Chicos, se ha querido inculcar en cierta manera el sentir del Viernes Santo en la Semana Santa. Con esto quiero decir que cualquier niño, hijo o familiar de apóstoles, que se haya vestido de figura, durante el día de la Cruz, comprende perfectamente, el sentir apostólico, el desfilar en la calle, explicándose a cada uno la figura que va a vestir y el porqué del martirio que lleva, intentando de esa manera que se sienta más identificado con el rostrillo que va a llevar.

 
 

Hoy parte de los niños que hacen veintiséis años, se vistieron, forman parte activa de nuestra Corporación, vistiendo en su primer año, las ropas que llevaron cuando infantes. La tradición una vez más perdura, tanto fuera como dentro del cuartel, ya que el almuerzo es preparado y servido con toda ilusión por hermanos de la Corporación, que voluntariamente se prestan para dar a nuestros hijos una típica comida apostólica, es decir sin lujos y sin cantidad, pues el auténtico espíritu que debe de reinar en la mesa es el diálogo y la hermandad.

 
 
En el año 1.995, se ha vuelto a restaurar las ropas de los niños, tal y como se hiciera en el año 1.969, es decir sin coste alguno para la corporación, ya que los gastos originados por la reforma han sido sufragados en forma de donativo por los hermanos y siendo confeccionadas las túnicas por Carmen Morillo Lozano y Dolores Molina Paniagua y cortadas los mantos por Rosa Pino Mesa y Mari Carmen Hurtado Cejas, de forma gratuita y desinteresada.
 
En el año 1.997, salen por primera vez los tambores de los Apóstoles chicos durante la noche del Viernes Santo Chiquito, como es tradicional en los mayores. El tesón y empuje de varios hermanos, consiguieron llevar este sueño a la realidad. En el año 2007, Jesús Galvez y Julian López, regalaron unos rostrillos para el Demonio y la Muerte.
 
Esperemos que este semillero apostólico siga dando sus frutos y esta Corporación, tenga la continuidad no solo de 300 años, sino que sus raíces, tradiciones y principios duren por y para la eternidad.